Los jóvenes, el eslabón más débil en la crisis económica provocado por el Covid-19

Los estudiantes que entran en el mercado laboral este año, lo tienen difícil en todos los sectores no sólo en el sector turístico.

Ana Carrasco González

Los gobiernos de todo el mundo, buscan una vacuna para la economía y tratan de bombear con el suero de los euros a la sociedad. El Coronavirus ha afectado a diferentes personas, de diferentes edades, de diferentes roles y de diferentes lugares del mundo. Este virus tampoco distingue de sectores de mercado y, por lo tanto, ha infectado a todos en mayor o menor medida. 

«Ahora mismo se prevé que para este año (2020), el producto interior bruto (PIB) va bajar a nivel nacional un 8%. ¿Qué significa esto? Que a nivel de Andalucía va a ser el doble pues Andalucía depende del turismo y este año no va a haber». Son las palabras de Juan Bautista, economista y profesor de Administración de empresas en Puente Genil (Córdoba). «Yo calculo que entre un 15% o un 20% que va a disminuir la actividad aquí en Andalucía. Eso va a ser un parón increíble», añade en su explicación. 

Andalucía es una de las comunidades autónomas de España que más turistas recibe a lo largo del año. Según la Junta de Andalucía, la cifra anual de visitantes supera los 29,5 millones, más del triple de la población regional, y los ingresos alcanzan los 20.400 millones de euros. «Lo que es la zona interior de Andalucía va a sufrir en el sentido de que va a recibir menos ingresos por parte del turismo pero las que más van a sufrir son Huelva, Cádiz y Málaga. Esto repercute en el resto de provincias», afirma el economista. 

El turismo en Andalucía lucha por salvar el verano

José María Bajo es el director del hotel Gran Hotel del Coto, de cuatro estrellas. Está ubicado en Matalascañas, que pertenece a la provincia de Huelva, una de las zonas que más va a padecer la crisis provocada por el Covid-19. «Actualmente el parón que tenemos está provocando que el hotel se pueda pegar un año en blanco. Este es un hotel de playa y la desescalada va a determinar si nosotros podemos abrir el hotel o no», comenta.

La incertidumbre que tiene Bajo, al igual que otros muchas personas que pertenecen al sector hostelero, es qué va a pasar con el verano. «Los ingresos del hotel son un 80% del verano”, resalta. 

Gran Hotel del Coto cerró sus puertas justo al decretarse el Estado de Alarma con personas del Imserso en su interior; personas mayores. “Nos encontramos con personas de máximo riesgo, por lo que tuvimos que desalojar el hotel a los pocos días del inicio del confinamiento ”, destaca José María. El 14 de marzo aún habían huéspedes en el hotel situado en Matalascañas, la mayoría de ellos eran jubilados y pensionistas, los cuales tuvieron que cancelar su viaje del Imserso y volver a sus residencias habituales. 

José María Bajo, director del hotel Gran Hotel del Coto. Foto cedida por José María Bajo

«Esta Semana Santa no hemos ganado nada. Como a gran parte de Andalucía, nuestro ingreso fuerte está en la Semana Santa, en la Feria y en el Rocío; lo que es esa temporada de primavera se ha perdido«, comenta Bajo, quién intenta tomar las medidas adecuadas para salvar el verano.

Con sus trabajadores ha tenido que acometer ERTES, lo que está provocando en su negocio una situación de incertidumbre que en sus 35 años no había vivido. «Nadie sabe qué tecla hay que tocar para salir de esta situación. Todavía no hemos visto los efectos secundarios de esta crisis. Habrá que estar muy atento», señala el dueño del hotel. Desde que comenzó la alarma por el COVID-19, muchas empresas han decidido optar por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), para adecuar su producción y sus plantillas a esta situación excepcional. Según la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta, el 15 de abril, se registraba unas 90.250 solicitudes que afectan a unas 457.944 personas trabajadoras.

Con sus trabajadores ha tenido que acometer ERTES, lo que está provocando en su negocio una situación de incertidumbre que en sus 35 años no había vivido. «Nadie sabe qué tecla hay que tocar para salir de esta situación. Todavía no hemos visto los efectos secundarios de esta crisis. Habrá que estar muy atento», señala el dueño del hotel. Desde que comenzó la alarma por el COVID-19, muchas empresas han decidido optar por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), para adecuar su producción y sus plantillas a esta situación excepcional. Según la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta, el 15 de abril, se registraba unas 90.250 solicitudes que afectan a unas 457.944 personas trabajadoras.

El economía andaluza opta por los ERTE

Pedro Caracuel es dueño de restaurante El Valle en Lucena, Córdoba; y también ha tenido que adaptar a toda su plantilla a un ERTE. «Los negocios están cerrados, sin facturar y con muchos gasto que siguen viniendo semanalmente. Si se pueden abrir los restaurantes pronto, a lo mejor podemos salir de esta. Sin embargo, como esto dure mucho, para gran cantidad de negocios, significará el cierre total”.

Pedro Caracuel, dueño de restaurante El Valle en Lucena, Córdoba. Foto: Puri Caracuel

Actualmente existen muchas dudas respecto al futuro y a cómo se podrá salir de esta crisis en todos los ámbitos. «Ayudas a empresas a través de subvenciones o a través de bonificaciones, bonificaciones fiscales sobre todo», es la primera idea que se le pasa por la cabeza a Juan Bautista para sobrevivir a este parón en la economía.»Ahora mismo han sacado una bonificación a los autónomos de 300 euros, está bien pero no resuelve el problema. Hay autónomos que no han ingresado nada. El pequeño autónomo lo va a tener muy difícil y aquí en España hay tres millones. Una de las posibles estrategias es ayudando a esos autónomos», explica Bautista.

Sin embargo, no todos los autónomos han recibido esa ayuda, como es el caso de Antonio Rojas que se dedica a la venta de maquinaria y ferretería de los gremios del sector de construcción. «El otro día me metí en la página de las ayudas… Pero esos formularios son muy complejos y complicados. Además son muy largos. Es una serie de papeleos que se te quitan las ganas de rellenarlo», respondía a la pregunta sobre el tema. 

En esta crisis, los autónomos están viviendo una pesadilla para poder llegar a fin de mes. «El panorama actual de autónomo está en que si no tienes un bolsillo que te pueda ayudar a pasar este periodo está complicado», comenta Rojas.

Antonio Rojas, autónomo que se dedica a la venta de maquinaria y ferretería de los gremios del sector de construcción. Foto cedida por Antonio Rojas

«Yo a los jóvenes que quieren ser autónomos les diría que este es el peor momento. Ser autónomo es de los más bonito que hay , ser tu mismo el que te programe el tiempo, el que te motive, que mandes sobre ti mismo. Es gratificante pero el momento es muy desagradable», reflexiona Antonio, pues para los jóvenes andaluces que ahora entran el mercado laboral lo van a tener muy difícil.

Ahora mismo casi tres millones de personas están desempleadas por los ERTES. «Éstas personas no se van a reincorporar automáticamente cuando acabe el Estado de Alarma, puede que se reincorpore la mitad, por lo que los jóvenes lo va a tener más difícilpara encontrar trabajo porque antes va el millón y medio que no se van reincorporar pero que tienen su puesto de trabajo ahí reservado», afirma el economista Juan Bautista.

«De todas formas, la empresas van a aprovechar el Estado de Alarma para ajustar las plantillas. Los jóvenes lo van a tener muy difícil en todos los sectores no sólo en el sector turístico«, confirma Bautista.

La Sanidad también está afectada por la crisis económica

La sanidad es otro sector que va a notar mucho la crisis del coronavirus. «Han contratado mucho personal y cuando todo esto acabe pues mandarán muchos a la calle y se quedarán con su plantilla habitual porque ya no habrá tanta demanda sanitaria, ya no habrán tantos pacientes, no habrá tantas medidas de aislamiento y ya no hará falta», responde Elena Pérez de Baños, sanitaria del Hospital San Juan de Dios en Bormujos, Sevilla. 

Elena Pérez de Baños, sanitaria del Hospital San Juan de Dios en Bormujos, Sevilla. Foto cedida por Elena Pérez

Al igual que muchos hospitales, en San Juan de Dios tienen una planta exclusiva para los contagiados del Covid-19, por lo que han tenido que contratar el doble de personal pero no solo por el aumento de pacientes sino que también por los sanitarios infectados. «Si a ti se te infectan diez enfermeros del tirón tú tienes que tener a alguien de retaguardia para llamarlo en cualquier momento. Se está contratando a personal de sobra. En cuanto esto pase y no haya riesgo de infectados ya no necesitas a tanto personal en la retaguardia», comenta Elena con un tono de indignación. 

Sin embargo, aunque Elena tenga más horas de trabajo de lo habitual o haya más sanitarios en el hospital donde trabaja, su economía sigue siendo la misma. «Se está hablando de un plus por el riesgo o no sé qué… Yo no lo he cobrado de momento y no sé si se cobrará o no, y si se cobra no sé si se cobrará solamente en las plantas que ellos llaman de mayor riesgo, que es donde están los positivos, o se cobrará en todo el hospital. No lo sé. Se oyen rumores pero, de momento, no hay nada que nosotros no hayan dicho que vaya a ser así», anota. 

El sector funerario espera la crisis económica

Tanto ha afectado la crisis del coronavirus que hasta en las funerarias lo van a notar en su economía a pesar de haber aumentado muchísimo las ventas. «Debido a la fuerte demanda originada por la pandemia Covid-19, hemos aumentado nuestra producción un 30-35%, tanto en la fabricación de féretros como en la fabricación de nuestra patente, una bolsa para traslado de cadáveres, homologada por el Ministerio de Sanidad», explica Jorge Domínguez,  gerente Fedelsur , una funeraria de Puente Genil (Córdoba). 

«Evidentemente, la crisis va a afectar al 98% de las empresas que hay en España. Si es verdad que nosotros la notaremos más tarde que pronto, ya que hemos sido de los pocos sectores que seguimos trabajando desde el principio de la pandemia, para dar servicio  al sector funerario, tan necesario en estos momentos, pero también la notaremos.», comenta Domínguez. 

Esta crisis no es una crónica de una muerte anunciada como el caso de la que se sufrió en el año 2008. «Ya se veía venir y era más fácil de encararla. Fue una crisis financiera y con dinero se puede resolver pero esta crisis no es financiera, ésta es una crisis estructural, entonces aquí la estructura tiene que cambiar porque la empresa ahora mismo tienen que adaptarse a la nueva situación.», aclara Juan Bautista.

Esta crisis no es una crónica de una muerte anunciada como el caso de la que se sufrió en el año 2008. «Ya se veía venir y era más fácil de encararla. Fue una crisis financiera y con dinero se puede resolver pero esta crisis no es financiera, ésta es una crisis estructural, entonces aquí la estructura tiene que cambiar porque la empresa ahora mismo tienen que adaptarse a la nueva situación.», aclara Juan Bautista.

«Hay economistas que dicen que esta crisis tiene forma de V, llega a su pico y luego sube rápido. La U es más negativa, baja, hay un estancamiento y luego empieza a subir. Yo creo que ésta es la versión más realista. Por lo menos un par de años vamos a estar con una situación difícil.» añade el económico.

«Ahora van a venir las vacas flacas pero cuando vengan las vacas gordas pues otra vez la economía volverá a reajustarse», finaliza Juan Bautista.